sábado, 19 de octubre de 2019

En La Noche.

Tantas palabras. Tantos pensamientos, tantas historias imaginadas.
A veces las ideas que surgen en la mente, mueren ahogadas en la garganta. A veces todas esas palabras que quisieran ser escuchadas, se quedan atrapadas y olvidadas. Hace falta claridad o hace falta valor. Otras tantas veces al darles un repaso, suenan tan ingenuas y absurdas...tan lejanas...
Y un tanto más, retumban tanto en la cabeza, un ciclo que se repite sin fin, se convierten en plegarias perdidas en la nada.
¿Es mejor el silencio o expresarlas aunque no haya un destino? ¿Es solo a través del eco, un oído al que llegue que encuentra un significado o al ser plasmadas y expresadas cobran vida?...¿Por qué pesa tanto?...
En la noche, cuando el silencio se convierte en absoluto, y solo el viento habla, las palabras surgen y brillan como luciérnagas, aparecen y desaparecen, llegan como estrellas fugaces, que por una fracción de segundo rompen el firmamento y se extinguen tan pronto como llegaron.
En ese instante se vuelven tan reales, encuentran su propia vida y se convierten en historias para las estrellas, para la luna, para ti...
Pasado ese momento, regresan al lugar de origen, tal vez nunca sean pronunciadas, tal vez nunca sean escritas, tal vez sea mejor así...